Esta web que estás leyendo la reconstruí en una tarde. El copy, el SEO, la calculadora interactiva, la página de auditoría y los robots que responden a mis leads mientras duermo. Y no escribí ni una línea de código: lo hice conversando con una IA. Te cuento cómo — y te regalo el ebook con el proceso completo.
El punto de partida: una web que me daba vergüenza
Mi web anterior tenía todos los síntomas del «hecho con IA en cinco minutos»: emojis en cada titular, testimonios que cantaban a inventados y textos que podrían ser de cualquiera. Curioso, ¿verdad? El problema no era usar IA. Era usarla como una máquina expendedora de textos en vez de como lo que puede ser: una empleada brillante a la que diriges.
Qué cambió: contexto, criterio y ejecución real
Tres cosas marcaron la diferencia. Primera: antes de pedirle nada, la IA tenía mis documentos de contexto — quién soy, cómo escribo, qué palabras tengo prohibidas. Segunda: las decisiones de negocio las tomé yo; ella proponía y ejecutaba. Tercera: no le pedí textos para copiar y pegar — le abrí la puerta de mi WordPress (con mi supervisión en directo) y trabajó dentro: 7 páginas, SEO, automatizaciones en n8n y hasta este blog.
El resultado, en números
Una web con voz propia, una calculadora que le enseña a cada visitante cuánto dinero pierde al año por no automatizar (pruébala en /calculadora — duele), un embudo donde tu cifra te acompaña hasta el formulario, y dos automatizaciones que registran, avisan y responden solas. Valorado a precio de agencia, entre 3.000€ y 7.700€. Coste real: una tarde y cero herramientas nuevas.
Te regalo el proceso completo
Lo he empaquetado todo en un ebook gratuito: «Me hice una web, un embudo y un ejército de robots en una tarde». Dentro van las conversaciones reales (mis mensajes, tal cual), los prompts que puedes copiar, la psicología detrás de la calculadora y el método en 7 pasos para replicarlo en tu negocio. Pídelo en la página de recursos y te llega al correo.
¿Y si prefieres que te lo monte yo?
Para eso está la auditoría gratuita de 20 minutos: me cuentas cómo trabajas y te digo qué automatizar, qué no, y cuánto te ahorrarías. Te llevas el plan por escrito, me contrates o no. Así de simple.
